Este año ha supuesto el arranque de nuestro Plan Estratégico 2025–2028, concebido para reforzar la solidez del Grupo, mejorar nuestra eficiencia operativa y acelerar nuestra evolución hacia negocios con un mayor componente recurrente e industrial. En este marco, hemos impulsado una transformación profunda orientada a concentrar nuestros recursos en aquellas actividades y geografías con mayor capacidad de creación de valor, avanzando con determinación en ámbitos estratégicos como los gases renovables y el almacenamiento energético.
En un contexto internacional marcado por la volatilidad regulatoria, la presión sobre las cadenas de suministro y un coste de capital más elevado, hemos actuado con disciplina, priorizando la rentabilidad, la generación de caja y la protección del balance. Esta revisión estratégica ha implicado decisiones complejas, pero necesarias, para adaptar nuestra estructura al nuevo ciclo del sector y fortalecer la sostenibilidad de nuestro modelo de negocio a largo plazo.
Esta transformación se está apoyando, además, en una mayor digitalización de procesos, en la simplificación organizativa y en una gestión más eficiente de nuestra base de costes. Todo ello nos permite afrontar el futuro con una organización más ágil, competitiva y preparada para capturar oportunidades en nuestras tres grandes líneas de actividad: electricidad renovable, sistemas de almacenamiento energético y gases verdes a través de Biorig.
En este ejercicio, Solarig ha alcanzado unas ventas consolidadas de 275,7 millones de euros, impulsadas principalmente por la fortaleza de las actividades de construcción y de operación y mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas. Estos resultados reflejan la resiliencia de nuestro negocio y la capacidad del Grupo para adaptarse con rapidez a un entorno más selectivo y exigente.
Nuestra diversificación tecnológica y geográfica, con posiciones sólidas en mercados estratégicos como España e Italia, continúa siendo una de nuestras principales fortalezas. A ello se suma la integración transversal de criterios ESG en la gestión del Grupo y nuestra adaptación a nuevas exigencias regulatorias europeas, como la directiva CSRD, que asumimos no solo como una obligación de cumplimiento, sino como una oportunidad para reforzar la transparencia, la gestión del riesgo y la calidad de nuestra gobernanza.
Afrontamos los próximos años con prudencia, pero también con convicción. La transición energética seguirá ofreciendo grandes oportunidades, aunque exigirá foco, excelencia operativa, disciplina financiera y capacidad de ejecución. Estamos preparados para recorrer ese camino desde una posición más robusta, con una visión clara y con el compromiso de seguir construyendo valor sostenible a largo plazo.
Quiero agradecer de forma especial el esfuerzo, la dedicación y la capacidad de adaptación de nuestros más de 1.500 profesionales, así como la confianza permanente de nuestros accionistas, clientes, socios y entidades financieras. Su apoyo es fundamental para seguir impulsando el crecimiento y la transformación de Solarig.